negro-corredor

Cuando hacemos un esfuerzo prolongado, los musculos demandan oxígeno para poder contraerse y por eso la respiración debe ajustarse a dicha demanda, es decir, se adaptará al ritmo y al esfuerzo.
Esta acción se puede optimizar con el entrenamiento: Los pulmones saben inhalar la cantidad precisa de aire en cada momento, pero debemos expulsar, primero, todo el aire que tenemos dentro antes de la siguiente inhalación.
Relación Respiración-Intensidad:
- En rodajes suaves la respiración no debe oirse.
- A ritmo medio-fuerte ya comienza a oirse y hablar se vuelve difícil.
- A ritmo muy fuerte ya sólo se escuchará la respiración y no se podrá hablar.
- Si pasamos a la hiperventilación o jadeo, quiere decir que vamos más deprisa de lo que podemos, la cantidad de aire que inhalamos será insuficiente porque no acabamos de expulsar el que tenemos previamente. El ejercicio pasará ser anaeróbico y la fátiga nos hará cesar el ejercicio en breve.